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 Un Despido Complicado
Por Phred Dvorak – The Wall Street Journal
Portafolio, Columbia
Sabado, 6 de mayo de 2006
A veces hay que despedir a alguien que, pese a tener un desempeño normal, no encaja bien con el equipo. ¿Cómo hacerlo sin traumas?
VALERIE FREDERICKSON, consultora de recursos humanos en Silicon Valley, tenía un problema: la asistente de su oficina era inteligente, bien educada, pero después de dos meses, parecía que no le gustaba el trabajo. “Necesitábamos que hiciera cosas como ingresar datos y limpiar el refrigerador, pero ella quería planificar eventos”, dice Frederickson.
Fue entonces que decidió despedirla, pero de manera gentil. Le dio a la mujer una pequeña indemnización, la ayudó a conseguir otro trabajo y le aseguró que el despido no era personal.
“Le dije, ‘me cae muy bien y la considero como una hermana menor, pero no quiero que siga trabajando acá’”, recuerda Frederickson. Muchos profesionales de recursos humanos dicen que uno de los desafíos más duros para un jefe es cómo lidiar con empleados que no son adecuados para el trabajo. Los empleadores han aprendido muy bien a eliminar trabajos y despedir a aquellos que no rinden bien. Sin embargo, a menudo no saben qué hacer con gente que hace su trabajo relativamente bien, o bastante bien, pero que no son ideales para el empleo por variadas razones, incluyendo la química personal.
En esa área gris, los empleadores muchas veces andan a tientas, ya sea manteniendo al empleado porque no saben qué hacer, o buscando evidencias de su mal desempñeo, incluso cuando ése no es verdaderamente el problema.
Los despidos mal manejados pueden dañar la moral del lugar de trabajo, traumatizar al empleado y terminar en los tribunales, dice Maureen Clark, consultora de recursos humanos. Los empleadores necesitan una forma elegante de decir, “no está funcionando; no es su culpa; veamos cómo hacemos para que se vaya a otro lado”, afirma.
En Estados Unidos, las empresas generalmente pueden despedir sin razón alguna a empleados que no están protegidos por un contrato laboral. En la práctica, sin embargo, los tribunales a menudo protegen a los empleados, castigando a empresas por despedir a personas que han estado mucho tiempo con la compañía o que tienen buenas evaluaciones.
Los abogados laborales y consultores en recursos humanos dicen que las compañías pueden evitar problemas siguiendo ciertas pautas a la hora de despedir un empleado que “no encaja”.
Los gerentes deben estar seguros de que entienden cuál es el problema y asegurarse de que el empleado también lo entienda. A veces los jefes no han explicado correctamente lo que quieren, o lo que la posición requiere. Marlene Muraco, una especialista en leyes laborales de California, sugiere considerar opciones más allá del despido, como la capacitar al empleado, ofrecerle un cargo distinto o colocarlo bajo otro jefe.
Si tiene que despedir a un empleado, sea honesto y amable, dicen los expertos. Jeannette Frett, jefa de recursos humanos del Banco Popular North America, una unidad de Popular Inc. de Puerto Rico, dice que avisa a los empleados que están por ser despedidos con la mayor anticipación posible. Otras veces les ofrece ayuda para buscar otro trabajo o indemnizaciones. “Se van de aquí con dignidad y respeto”, afirma.
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